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Profesor Tamarit, en primer lugar queríamos agradecerle su disposición a participar en esta entrevista. Durante gran parte del proceso civilizatorio ha imperado una cierta invisibilidad de las víctimas, a las que llegó a considerarse como una consecuencia inevitable del progreso de nuestras sociedades. En el ámbito del Derecho Penal incluso se habla de la neutralización de la víctima, en el sentido de que los fines del proceso penal son ajenos a los intereses de las víctimas. ¿Cómo se interpreta, desde el área del conocimiento que Vd. representa, el fenómeno al que asistimos en nuestros días, el de la creciente visibilidad de las víctimas y la mayor sensibilidad de la sociedad y sus instituciones hacia sus derechos?
Ciertamente, en lo que concierne a la evolución del Derecho penal, la civilización de la respuesta social al delito ha tenido como consecuencia restar protagonismo a la víctima. Podría decirse que las víctimas han pagado la factura del progreso social. Hoy en día, la mayor sensibilidad hacia las víctimas permite reducir gran parte de estos costes, pues es posible adoptar medidas que reduzcan el impacto del proceso penal sobre las víctimas y que les reconozcan derechos que hasta hace poco no tenían. Creo incluso que la reflexión sobre las víctimas puede dar lugar a un segundo progreso en el mundo del Derecho, en que se conceda prioridad a la satisfacción de los intereses de las víctimas dejando en segundo plano la respuesta punitiva contra el agresor, pues no es cierto que el interés principal de la víctimas, (sobretodo si excluimos los crímenes más atroces, que afortunadamente no son la mayor parte) sea provocar el máximo sufrimiento a su agresor.
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En nuestro país estamos asistiendo en los últimos años a un protagonismo muy importante de las asociaciones de víctimas. ¿Qué utilidad pueden tener estas asociaciones y que riesgos conlleva esta modalidad de asociacionismo?
Las asociaciones de víctimas pueden prestar un gran servicio en la prestación de asistencia a las víctimas y haciendo que éstas sean socialmente visibles. Pero no hay duda que existe el riesgo de que favorezcan que las víctimas se instalen en su condición de víctimas y que lleven consigo esta etiqueta de modo permanente, como de hecho se demuestra en muchas ocasiones. Cuando caen en esta trampa, las asociaciones se convierten en agentes de confrontación social y de perpetuación de conflictos antes que de pacificación y reconstrucción social. Para ello el reto está en ayudar a las víctimas a que superen su situación, aunque es lógico que antes de ello luchen para conseguir un reconocimiento.
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Como hay muchos tipos de víctimas, y éstas frecuentemente tienen necesidades muy diversas, en nuestros días se constata un hecho que confunde a la sociedad: la heterogeneidad de mensajes que emiten las víctimas, con asociaciones a veces enfrentadas entre sí, con intereses muy distintos, etc. ¿Qué opinión le merece este fenómeno?
Esto forma parte de lo que le comentaba. Por otra parte, no podemos esperar que las víctimas hablen con una sola voz, pues el sentido que ellas otorgan al hecho de ser víctimas y a lo que les ha puesto en esta condición está condicionado por quien ha sido su agresor y como lo perciben y en general por su concepción de la sociedad. Si a ello se une la interferencia de la batalla política partidaria y mediática y el aprovechamiento partidista de los sentimientos de las víctimas podemos entender lo que está ocurriendo actualmente en España con la imagen que ofrecen algunas asociaciones de víctimas.
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¿Qué responsabilidad tienen los intentos de manipulación política de que son objeto a veces las víctimas? ¿Hay alguna vacuna posible para este hecho?
Los partidos políticos y los medios de comunicación, seguramente unos más que otros, tienen una gran responsabilidad en todo ello. Los responsables políticos alimentan estas dinámicas cuando gestionan programas como las subvenciones a asociaciones según una lógica de clientelismo político antes que con criterios objetivos. Hay un gran contraste entre la práctica que se ha impuesto en España y la situación de países, como el Reino Unido, en que se transfiere una cuantiosa financiación a organizaciones no gubernamentales regidas con criterios profesionales para que presten asistencia a todo tipo de víctimas y no sólo a los colectivos que se han organizado, pues hay muchas víctimas que no están organizadas, como menores o ancianos maltratados, personas que ejercen la prostitución o sin residencia legal.
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En las distintas modalidades de victimización se habla, como es natural, de las víctimas, de sus necesidades y de las intervenciones necesarias para solventarlas, pero con menos frecuencia de los causantes de la misma, de los maltratadotes o agresores, y con un cierto pesimismo de las medidas encaminadas a prevenir agresiones futuras o reincidencias. En muchos casos la posibilidad de esta reflexión produce malestar en la sociedad y en las víctimas ¿Qué puede decirnos con respecto a las políticas de carácter preventivo? ¿Son útiles, son necesarias, han mostrado alguna eficacia?
En la sociedad del riesgo, si damos por buena la formula de Ulrich Beck, cada vez más asistida por el Estado y con mayor confianza en la ciencia, se produce una creciente intolerancia hacia el riesgo, lo cual lleva a que se reclame más esfuerzos en la prevención. Ello es perfectamente comprensible, siempre que no se pierda de vista que conseguir el riesgo cero es imposible, sobretodo cuando nos enfrentamos a comportamientos de seres humanos que en última instancia dependen de la decisión de un sujeto entre millones de seres que viven y se relacionan en una sociedad de masas muy urbanizada y con mayor movilidad, de cometer un delito en un lugar y tiempo determinados.
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Profesor Tamarit, resulta inevitable solicitarle una valoración sobre la ley de Protección Integral contra la Violencia de Género, sobre su adecuación, sus efectos y su aplicación?
La Ley representa un ejemplo del modo en que se produce la evolución social y hacia un mayor reconocimiento de los derechos de las víctimas. En este caso se aprobó una Ley bajo la fuerte presión de grupos sociales que se identifican con un tipo de víctimas y se introduce unos estándares de protección para las mismas que están muy por encima de los previstos para otros colectivos de víctimas que no tienen grupos de presión detrás. De ello se puede hacer una lectura crítica, pero también cabe verlo como una ocasión para que se mejore la protección de otras víctimas. Por otra parte, muchos jueces han presentado cuestiones de constitucionalidad contra la Ley, que están pendientes de resolución por parte del Tribunal constitucional. También se han criticado, con razón, algunos automatismos que reflejan una confianza del legislador hacia los jueces, o la prohibición absoluta de la mediación, así como la creación de un órgano judicial especializado. Debería encargarse a una agencia imparcial una evaluación de la Ley, para que, al cabo de cuatro años de su entrada en vigor, o sea, ya el año que viene, se pueda verificar si se han conseguido los resultados esperados.
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Gran parte de su actividad docente e investigadora se ha centrado en el empeño de reflexionar sobre una política criminal victimológicamente orientada. ¿Puede describirnos este proyecto en el que usted participa y alienta? ¿Qué recomendaciones se han hecho llegar a las comisiones prelegislativas de los Ministerios de Justicia e Interior en orden a la redacción de los proyectos de reforma de las distintas leyes?
Desde la Sociedad española de victimología organizamos hace dos años un seminario de expertos en el que se aprobaron una recomendaciones para una reforma de algunos aspectos de proceso penal, que fueron remitidas al Ministerio de Justicia, pero hasta el momento no han sido atendidas. Las reformas legales que se han ido produciendo no han sido consecuencia de un plan elaborado y racional, sino que se ha procedido de modo muy desordenado. Falta definir un estatuto procesal de la víctima y que España cumpla la Decisión Marco europea de 15 de marzo de 2001 sobre este tema, que obliga, entre otras cosas, a introducir la mediación en el proceso penal.